Tras las huellas de los dinosaurios

SUPLEMENTOS Clarín VIAJES. 11.08.2013  

Tras las huellas de los dinosaurios 

POR CRISTIAN SIROUYAN / CSIROUYAN@CLARIN.COM

Restos fósiles, bosques petrificados y lagos secos convierten la meseta patagónica en la región ideal para rastrear vestigios de la fauna prehistórica. Este apasionante circuito se extiende a otras regiones del país, donde también se detectan restos de animales extinguidos, exhibidos en yacimientos y museos.

Mientras la vista permanece cautivada por la impactante imagen de la represa hidroeléctrica de El Chocón, los pies se afirman sobre el suelo pedregoso de la vasta meseta de Neuquén, una porción fundamental de la Ruta de los Dinosaurios de la Argentina. Durante millones de años, los vientos más australes se encargaron de perfilar el más extenso parque cretácico del planeta y transformaron este singular universo de geoformas, huellas y restos fósiles en un imán que atrae a científicos y turistas.

El paraíso soñado por paleontólogos y aficionados de todo el mundo bien puede sorprenderlos en el subsuelo del Valle de los Dinosaurios neuquino, al norte del río Limay. Pero ese perturbador escenario, resguardado por profundos cañadones, bardas, senderos de ripio, bosques petrificados y milenarios lagos secos se replica del otro lado de la orilla sur, ya en territorio de Río Negro, donde la llamativa cantidad y variedad de restos de seres vivos de hace más de 60 millones de años hallados dio pie a la creación de la Reserva Natural Valle Cretácico.

Apenas cuatro décadas atrás –un instante casi imperceptible en el largo recorrido temporal desde la prehistoria–, la obra de ingeniería de El Chocón, vital para controlar las crecidas y generar energía hidroeléctrica, empezó a gravitar favorablemente sobre los avances que alcanzaban los científicos. Las bajantes del lago resultaron la señal más nítida que impulsaba a los paleontólogos –seguidos de cerca por una entusiasta pléyade de aficionados– a hurgar restos fósiles en los pliegues del suelo que salían a la luz con intermitencias.

Un hombre de suerte

Entre otros afortunados aventureros, Rubén Carolini vio desbordada su capacidad de asombro en 1987 y 1988, al quedarse petrificado delante de los restos desenterrados de dos dinosaurios. Era sólo la punta de un ovillo, cuyo alcance todavía es imposible imaginar.

Una vez que logró volver en sí, Carolini cayó en la cuenta de que su vida en la región del Comahue transcurría sobre una inconmensurable cuenca paleontológica y fue por más. Su tenacidad tuvo premio demasiado rápido: en 1993 se topó con una tibia y algunas vértebras de un carnívoro del cretácico de unos 14 metros de largo.

Había detectado las primeras señales del giganotosaurus , una desmesurada criatura de entre 8 y 9 toneladas de peso. El 80 por ciento que pudo ser rescatado de la osamenta original fue suficiente para que se autorizara la recreación del carnívoro más grande del mundo conocido hasta ahora. La mole se transformó en la atracción central del Museo Municipal Ernesto Bachmann, otro motivo de orgullo que comparten las autoridades municipales y los pobladores de El Chocón.

A partir de ese y otros hallazgos realizados en la Argentina –cuyo fuerte impacto tuvo eco en lejanas latitudes de los cinco continentes–, una súbita compulsión por conocer un universo hasta entonces ignorado por los neófitos sacudió la curiosidad de familias enteras. Avidas por desentrañar cómo se vivía hace 100 millones de años en Gondwana (la primitiva fisonomía de América del Sur), reconstruyen ese mundo perdido a través de las piezas sueltas desplegadas en 25 museos y 18 parques naturales (denominados “museos de sitio” por los expertos en la materia) desplegados en la Argentina.

La mayor riqueza paleontológica subyace en el paisaje inalterado del sur del país. Sin embargo, la perseverancia y la intuición de los científicos –sumadas a años de estudios– los llevó a descubrir piezas de dinosaurios más allá de los límites de la Patagonia: en los parques nacionales Talampaya (en La Rioja) y Sierra de las Quijadas (San Luis), en Valle de la Luna (San Juan) y hasta en la provincia de Buenos Aires, en las serranías de Ventana y Tandil y en el horizonte llano que enmarca San Pedro y Marcos Paz. Otros aislados descubrimientos extendieron el mapa a las provincias de Córdoba, Santa Fe, Chaco y Salta.

Más allá de la Patagonia

Esos valiosos testimonios del pasado más remoto son exhibidos, fuera de la Patagonia, en forma de piezas originales o reproducciones a escala en los museos de las universidades de La Rioja, San Juan, Comahue y La Plata, Bernardino Rivadavia (en el Parque Centenario de la ciudad de Buenos Aires), Fray Manuel de Torres (en San Pedro) y Provincial de Historia Natural, de Santa Rosa, La Pampa, donde las miradas de los visitantes suelen hacer foco en los huesos de unsaurópodo (de 85 millones de años) y de un adrosaurio del Cretácico.

Así como Neuquén y Río Negro constituyen una misma región paleontológica, también San Juan y La Rioja aparecen fusionadas en cuestiones geológicas y de animales prehistóricos y son separadas por los caprichos limítrofes de la división política. El conjunto natural que conserva Talampaya ocupa 215 mil hectáreas, repletas de formaciones de hace más de 220 millones de años, que el enérgico viento zonda y las precipitaciones se encargan de erosionar en silencio, casi imperceptiblemente, aún en la actualidad.

Los colorados del Parque Nacional riojano –murallones de 120 a 150 metros de altura teñidos por el óxido de los minerales– están posados enfrente de las 60 mil hectáreas del Valle de la Luna. Al adentrarse en el curso vacío del río Talampaya (“Lecho seco del tala”, en lengua quechua) es más sencillo asimilar las geoformas o figuras humanas que imaginar a los primeros dinosaurios, como únicos habitantes del lugar durante 150 millones de años, hasta que se extinguieron hace unos 65 millones de años.

Todo parece ser efímero alrededor de los restos fósiles conservados desde el Triásico (uno de los tres períodos que completan la era Mesozoica), que facilitaron la reconstrucción del pasado a los investigadores. Lejos de darse por satisfechos, geólogos, paleontólogos, antropólogos y biólogos siguen tratando de desentrañar mucho más de Gondwana, separado de Laurasia, que dio lugar a Europa y Asia. Saben con certeza que los dos supercontinentes resultaron de la partición de Pangea, después de que la Tierra fuera una gigantesca masa uniforme extendida entre los dos polos.

Uno de esos misterios insondables ronda la sombra de la fauna más remota. Sus fósiles aún no permiten develar por qué razón los dinosaurios lograron imponerse sobre los mamíferos, pese a su coeficiente mental inferior.

El enigma sobre esos gigantes, dueños absolutos del planeta durante 140 millones de años, sigue generando más dudas que certezas entre los científicos que tratan de desentrañar los datos que entregan los restos fósiles, a la vista de los visitantes al Museo Egidio Feruglio, de Trelew. Por ejemplo, pudieron armar réplicas de dinosaurios del Triásico y del Jurásico y mostrar el origen de la vida en el fondo marino hace 600 millones de años. Su principal campo de estudio –el yacimiento paleontológico detectado en la barda Bryn Gwyn, a 9 km de Gaiman, donde hallaron fósiles de erizos y restos de pingüinos de hace 15 millones de años– acaba de ampliarse al Bosque Petrificado Florentino Ameghino, a mitad de camino de Dolavon al dique Ameghino.

Otro vasto yacimiento de fósiles de dinosaurios se esconde en los bordes de los viñedos que trazan la Ruta del Vino de Neuquén, cerca de San Patricio del Chañar y Añelo. Un completo ecosistema del Cretácico –de hace 90 millones de años– aflora al norte del lago Los Barreales. En medio de los tonos rojizos de la meseta, los senderos de arcilla crujen al paso de los visitantes que pisotean astillas filosas, guiados por Jorge Calvo. El geólogo no encontró un lugar más adecuado para desarrollar su ambicioso Proyecto Dino. Después de trajinar por todo el país con 115 excavaciones y más de 200 exploraciones, fue sorprendido aquí por un yacimiento paleontológico extendido sobre 300 ha. El descubrimiento de un fósil de herbívoro entre rocas formadas hace 90 millones de años lo animó a seguir investigando la superficie y el subsuelo.

Parte del fruto del trabajo realizado en esta zona por los científicos se puede apreciar en el Museo de Sitio, concebido en una hectárea del paisaje desolado. Los profesionales y los estudiantes se dedican a separar las piezas de la roca con martillos neumáticos, protegerlos enbochones (envoltorios de papel, yeso y alambre), estudiarlas con minuciosidad y, con la mayor premura, atar cabos: ya pudieron reconocer un dinosaurio carnívoro, el cráneo de un giganotosauro, un andeasauro (antecedente del lagarto), falanges, huevos, restos del reptil volador pterosaurio y la microscópica fauna que habitaba hace 85 millones de años exactamente donde hoy florece la ciudad de Neuquén.

A pasos de la orilla de Los Barreales, el viaje por la prehistoria atraviesa senderos, puentes, galpones y carpas de campaña, hasta desembocar en un solitario banco de plaza, sabiamente instalado en un mirador del lago. Cuando el sol se aleja a merced de la noche, el viento deja de tallar figuras que remiten a tiempos pretéritos y, por fin, se aquieta.

IMPERDIBLES

Dinosaurios en Buenos Aires

Si bien la mayor parte del mapa de la fauna prehistórica se despliega sobre la Patagonia, también en la provincia de Buenos Aires es posible tener un contacto directo con fósiles de animales extinguidos y conocer los ya-cimientos donde fueron localizados. Incluso en el Parque Cente-nario de la ciudad de Buenos Ai-res es posible obtener muy completa información sobre el tema.

Museo de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia (Angel Gallardo 470, ciudad de Bs. As.). Exhibe fósiles y reproducciones a escala natural de la muestra Grandes Dinosaurios Argentinos. En la Sala de Paleontología impactan especialmente los calcos de dinosaurios descubiertos en el sur del país por los propios investigadores del museo. Vitrinas e infografías explican la evolución de la vida en la Tierra de diferentes grupos de animales y plantas. Mientras tanto, en el sector de Osteología Comparada se aprecian esqueletos de mamíferos.

Museo de Ciencias Naturales de La Plata. La colección de la era Meso-zoica exhibida en la Sala del Triásico incluye una reconstrucción del carnívoro herrerasaurus, de 210 millones de años de antigüedad, hallado en la provincia de San Juan. Otros sectores recorren desde el Cretácico hasta el Jurásico y el Cenozoico, que abarca los últimos 65 millones de años de vida en el planeta. Son imperdibles los restos de reptiles extinguidos, megaterios –antecesores de los actuales perezosos–, gliptodontes, el cuadrúpedo herbívoro macrauquenia y la muestra itinerante “Los grandes mamíferos sudamericanos del Pleistoceno”, que consta de diez calcos de esqueletos de animales extinguidos hace alrededor de 10 mil años.

Museo Lorenzo Scaglia (Mar del Plata). Presenta la reproducción de dos ejemplares de dinosaurios patagónicos, con la recreación del ambiente en el que vivían: el carnívoro piatniskysaurus floresi –de hace 165 millones de años– y el herbívoro agrosauro o “pico de pato”, cuya antigüedad se calcula en 70 millones de años. También se pueden observar piezas originales de mamíferos del Cuaternario (5 millones a 7 mil años de antigüedad), encontrados en la provincia de Buenos Aires.

Museo Paleontológico Fray Manuel de Torres (San Pedro). El pasado más remoto del norte bonaerense es materia de investigación de José Luis Aguilar y su equipo de voluntarios. Varios de sus descubrimientos –realizados en el yacimiento Campo Spósito, en la zona de Bajo del Tala, a 8 km de San Pedro– son divulgados en el museo, en el centro de la ciudad. Por ejemplo, entre sedimentos depositados hace unos 500 mil años se encontraron con los restos fosilizados de un antiguo zorrino, un enorme armadillo prehistórico, un feroz carnívoro de la familia de los cánidos, una manada de perezosos gigantes y hasta restos de los caballos más antiguos de Sudamérica. La visita al museo se puede complementar con una muy didáctica excursión guiada hasta la reserva paleontológica.

Sierra de la Ventana. En las elevaciones del sur de la provincia de Buenos Aires se encuentran numerosos fósiles y huellas de animales anteriores a los dinosaurios. Toda la serranía de Ventana está cubierta de vestigios de fauna marina –como moldes de valvas de conchillas– del Paleozoico Medio. Es decir, su antigüedad es de unos 400 millones de años. Los científicos tienen la certeza de que en el Parque Provincial Tornquist se conservan sectores vírgenes, regados de fósiles del Devónico Inferior y paredes de rocas plegadas. Asimismo, en el cerro Bahía Blanca se pueden de-tectar trazas fósiles del Silúrico (Pa-leozoico Superior, de más de 200 millones de años).

Tandil. Marcas dejadas por animales prehistóricos de poco peso aparecen en toda la extensión de las sierras de Tandil, desde la ciudad cabecera hasta los roqueríos costeros de Playa Grande (en Mar del Plata), pasando por Balcarce. En este caso, son las huellas estampadas durante el período Ordovícico, en la era Paleozoica, hace más de 500 millones de años. Alrededor de 10 mil años atrás, cuando los primeros hombres procedentes de Asia se asentaron en el suelo rocoso de Tandil, se encontraron con gliptodontes, smilodontes (“tigres sables”), megaterios y mamuts, los últimos grandes mamíferos del Cuaternario.

Marcos Paz. Tras numerosas excavaciones exitosas realizadas en la Reserva Paleontológica Perito Moreno, en Marcos Paz fue creado el Museo de Ciencias Naturales Lucas Kraglievich. El yacimiento, con restos fósiles de vertebrados e invertebrados que vivieron en la región desde hace unos 40 mil años hasta 8 mil años atrás, fue descubierto en 2011 a unos 12 kilómetros al sur de la ciudad. Allí aparecieron vestigios de gliptodontes, macrauquenias, mastodontes, megaterios y toxodontes.

DIRECCIONARIO

-Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia (ciudad de Buenos Aires). Abre todos los días de 14 a 19. La entrada cuesta $ 10 (www.macn.secyt.gov.ar).

-Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata (pcia. de Bs. As.). Martes a domingos de 10 a 18; visitas guiadas: sábados, domingos y feriados a las 11, 13, 14 y 16. Entrada, $ 6; chicos de hasta 12 años, gratis; jubilados y pensionados, $ 1,50; estudiantes universitarios, gratis; para tomar fotografías hay que pagar $ 2 (www.fcnym.unlp.edu.ar).

-Museo Municipal de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia (Mar del Plata). Lunes a viernes de 10 a 17,30; sábados y domingos de 14 a 17.30. Entrada, $ 10; estudiantes y jubilados, $ 8; hasta 4 años, gratis; miércoles, gratis para todos (www.turismomardelplata.gov.ar).

-Museo de Ciencias Naturales Lucas Kraglievich (Marcos Paz). Abre martes a sábados desde las 9 hasta las 14. Entrada al museo y visita guiada a la Reserva Paleontológica Perito Moreno, gratis (www.tierrademastodontes.blogspot.com.ar).

-Tandil. http://www.sierrasdetandil.org.ar

-Sierra de la Ventana. http://www.sierradelaventana.org

-Museo Paleontológico Fray Manuel de Torres (San Pedro, pcia. de Bs. As.). Abre los fines de semana y feriados desde las 9 hasta las 12 y de 15 a 19; martes y viernes, hasta las 18. Entrada, $ 10; hasta 8 años, gratis; visita guiada al yacimiento de fósiles Campo Spósito (1 h. 30’), $ 50 (gcfsanpedro.wordpress.com).

-Parque Nacional Sierra de las Quijadas (San Luis). Entrada, $ 25; excursión guiada “Huellas” (dura dos horas y media), $ 60; excursión “Farallones” (4 hs. 30’), $ 120 (www.turismosanluis.gov.ar).

-Parque Provincial Valle de la Luna (San Juan). Entrada, $ 80; jubilados y estudiantes, $ 50; chicos de hasta 6 años, gratis; circuito “Amanecer” o “Nocturno con luna llena”, $ 80; ascenso al cerro Morado, $ 100 (www.ischigualasto.gob.ar).

-Monumento Natural Bosque Petrificado (Jaramillo, Santa Cruz). la entrada es gratuita (www.santacruz patagonia.gob.ar).

-Bosque Petrificado del cerro Los Hornos (Santa Cruz). http://www.hoteldecampolaleona.com.ar

-Bosque Petrificado Florentino Ameghino (Dolavon, Chubut). Entrada, visita guiada y agua mineral, $ 80; hasta 10 años, $ 40 (www.bosquepetrificado.wordpress.com).

-Bosque Petrificado José Ormaechea (Sarmiento, Chubut). Entrada gratis; entrada al Parque Jurásico, $ 10; chicos de 7 a 12 años y jubilados, $ 6 (0297- 489-2105).

-Geoparque Bryn Gwyn (Gaiman, Chubut). Entrada, $ 15; de 6 a 12 años y jubilados, $ 6 (www.trelewpatagonia.gov.ar).

-Museo Municipal Ernesto Bachmann (El Chocón, Neuquén). Entrada y visita guiada, $ 20; hasta 7 años, gratis; jubilados, $ 5; programa para chicos “Paleontólogo por un día”, $ 5 (www.neuquentur .gob.ar).

-Yacimiento Paleontológico Lago Los Barreales (Añelo, Neuquén). Entrada y visita guiada de una hora y media, $ 25; chicos de hasta 12 años, $ 15 (www.proyectodino.com.ar).

-Instituto y Museo de Ciencias Naturales (San Juan capital). Reabre en septiembre (0264- 421-6774).

-Museo Paleontológico Egidio Feruglio (Trelew, Chubut). Entrada, $ 54; de 6 a 12 años y jubilados, $ 32 (www.mef.org.ar).

-Museo de Geología y Paleontología de la Universidad Nacional del Comahue (Neuquén capital). Entrada y visita guiada, $ 50; de 5 a 12 años, $ 30 (www.uncoma.edu.ar).

-Museo Provincial de Ciencias Naturales Juan Olsacher (Zapala, Neuquén). Entrada y visita guiada, gratis (www.museoolsacherzapala.blogspot.com.ar).

-Museo Municipal Argentino Urquiza (Rincón de los Sauces, Neuquén). (0299) 488-6029 / (0299) 156319080.

-Margen Sur del río Negro. http://www.rionegrotur.gob.ar

-Paso Córdoba (General Roca, Río Negro). http://www.generalroca.gov.ar

-Museo Municipal Carmen Funes (Plaza Huincul, Neuquén). Entrada y visita guiada, $ 10; hasta 10 años, gratis (www.plazahuincul.gov.ar).

-Museo Municipal (Piedra del Aguila, Neuquén). Entrada gratis (02942- 493-188/456).

-Museo Regional (Cinco Saltos, Río Negro). http://www.cincosaltos.info

-Museo Provincial Carlos Ameghino (Cipolletti, Río Negro). Entdada gratis (www.cipolletti.gov.ar).

-Museo Paleontológico Héctor Cabaza (Lamarque, Río Negro). http://www.lamarque.gov.ar

-Museo Provincial María Inés Kopp. http://www.valcheta.gob.ar

-Museo Histórico y Antropológico Salatino Mazzulli (Darwin, Río Negro). (02946) 493-505/529.

-Museo de la Asociación Paleontológica (Bariloche, Río Negro). Entrada, $ 10; de 3 a 12 años y jubilados, $ 5 (www.turismo-bariloche.com).

-Museo Rosendo Pascual (Villa Los Coihues, frente al lago Gutiérrez, en Bariloche, Río Negro). Entrada y visita semiguiada, $ 20; hasta 6 años, gratis; jubilados, $ 15 (www.museo lagogutierrez.com.ar).

-Museo Naturalístico, Antropo-lógico e Histórico Jorge Gerhold (Ing. Jacobacci, Río Negro). http://www.jacobaccidigital.com.ar

-Museo Patagónico de Ciencias Naturales (General Roca, Río Negro). Entrada, $ 10; hasta 5 años, gratis; grupo familiar, $ 30 (www.museopatagonico.org.ar).

-Museo Provincial de Historia Natural (Santa Rosa, La Pampa). La entrada es gratuita (www.lapampa.edu.ar).

-Museo Paleoantropológico Rincón de Atacama (Las Termas de Río Hondo, Santiago del Estero). Entrada gratis (www.termenses.com.ar).

-Museo Padre Manuel Jesús Molina (Río Gallegos, Santa Cruz). Entrada gratis (www.turismo.riogallegos.gov.ar).

-Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Rioja (La Rioja capital). http://www.unlar.edu.ar

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